Antes de conocer el pueblo hay que ganar el derecho de entrada: cruzar el Túnel de Ogarrio, 2.3 kilómetros perforados a través de la roca maciza que desembocan directamente en Real de Catorce. No hay alternativa vehicular: quien llega en auto, en camión o en camioneta pasa por aquí.
Una obra que nació con la minería
El túnel es heredero de la época de esplendor minero del real: fue excavado como obra de ingeniería para conectar el pueblo con el exterior a través de la sierra. Turismo San Luis Potosí lo describe como una "extraordinaria obra de ingeniería", y prensa local de Matehuala reporta su construcción a inicios del siglo XX. Cruzarlo hoy sigue siendo una experiencia: la luz del desierto se apaga, el aire se enfría y al cabo de unos minutos la roca se abre al pueblo.
Cómo cruzarlo
El tramo anterior ya es de sierra: curvas cerradas desde la desviación de Cedral. Conviene llegar con luz de día la primera vez. Dentro del túnel se avanza despacio y con las luces encendidas. Al salir, el auto se deja y el resto del día es a pie: las calles empedradas no perdonan otra cosa.
Del otro lado
La Plaza Principal queda a pocos minutos caminando, con la Parroquia de la Purísima Concepción al fondo. Si es tu primera visita, la ruta natural es: plaza, parroquia, Casa de Moneda, Palenque de Gallos y las ruinas de la Plaza de Toros. Aquí está la lista completa con el mapa mental del pueblo.